Sh>bcal' d nlás shuán
Biû ti btchí suù shuàn glti yè, tê shí nù gumbí, chí las>bì icuabí ti yìt's, cún ti nîr cuâ, nú>mâ canishdì rùmbi shgâb rulîsbì, chí bîrebì g>at' subi, chí bsalobì cacuabî.
Chí biû ti b^b broyîas, nì saneê ni cacuabî s^siabî senalbî>ny carcasdìby chisal>bìny pursì nî sì rápbí shte'n shanro>by chí rrìabiny pursí ba>ly gut'ba chí rcasîesbì>ny. Bdy schí chí cayìl>gabîny áas<tâ chí bchagbî chí cuâby bcál.
B'dy valtì>rú ôr, chí mishcálby ti mîñ bchél shtèm' by chí gusiunìnî lan shcuártby chí bàmbî sashúnteby segû>by assú>casanì chí bsemb' y la shtêmby sù r^ chí rbayés>by áas>tâ bcua'by shtî>sh nî mîshcâlby.
La triste historia del lapicero de Juana
Cierto día estaba sentada sobre una piedra, no tenía nada que hacer estaba
aburrida, así que decidió escribir un cuento, fue a traer papel y lapicero. Pero
como en su casa no se concentraba, volvió al lugar donde estaba, llegando se acostó
sobre el pasto y coloco su hoja sobre una piedra y empezó a escribir.
De repente un fuerte viento paso y se llevó su lapicero,
ella rápidamente se para y sale corriendo tras el, no quería perderlo porque
era lo único que le quedaba de su abuela, ya
que su abuela había fallecido, así que lo quería mucho. Pasaron los
minutos y Juana seguía buscando, siguió así durante una hora más hasta que se cansó
y empezó a llorar, creía que ya nunca lo iba a encontrar.
Durante unas horas Juana se quedó dormida y soñó que una
linda niña se había encontrado su lapicero y que se lo había guardado en su
cuarto. Al despertar, fue corriendo a ver si era cierto lo que había soñado, y
si, su lapicero estaba ahí, estaba muy contenta que al final escribió la
historia de su propio lapicero.
Autor: Liliana Lizbeth Mèndez Cruz.
Autor: Liliana Lizbeth Mèndez Cruz.

